No se trata de impresionar a nadie, ni de cumplir extravagancias

CONTABILIDAD, EL CONTRIBUYENTE NO ESTÁ OBLIGADO A PRESENTARLA ANTE LA AUTORIDAD FISCAL EN FORMA DE INTEGRACIONES ESPECIALES.- De la interpretación sistemática de los artículos 28 del Código Fiscal de la Federación, y 26 a 29 de su Reglamento, se tiene que la contabilidad y los documentos que la integran, la componen los registros y cuentas especiales a que obligan las disposiciones fiscales, los que llevan los contribuyentes aun cuando no sean obligatorios, y los libros y registros sociales a que obliguen otras leyes, los papeles de trabajo, registros, cuentas especiales, equipos y sistemas electrónicos, así como la documentación comprobatoria; por lo que, en términos generales, fuera de los libros diario y mayor, no existen parámetros específicos en cuanto a qué documentos en especial conforman la contabilidad y qué datos deben contener tales documentos; de donde se sigue que la contabilidad se integra por todos aquellos documentos que el particular lleve de la manera en que sean de su utilidad, siempre y cuando cumplan con los requisitos exigidos por la ley. En esa medida, es menester que la autoridad fiscal al ejercer sus facultades de comprobación, se limite a solicitar los documentos, datos e informes que conforman la contabilidad de la contribuyente, respetando la manera en que esta la lleva, y no solicitar que tales documentos, datos e informes le sean proporcionados a manera de integraciones, de la forma concreta y específica en que la propia autoridad lo indique; pues ello implica que el gobernado se vea en la necesidad de elaborar papeles de trabajo o “integraciones especiales” que no tenía, y que si bien pueden ser obtenidos a partir de los datos que se contienen en la contabilidad y que pueden ser revisados por la autoridad, la cuestión es que de momento no formaban parte de la contabilidad y tienen que elaborarse a petición de la autoridad de una forma específica. En consecuencia, la documentación que la autoridad tributaria solicita a manera de integraciones especiales, no está expresamente especificada en la ley; y por ende, no puede ser solicitada por ella, por no ser parte de la contabilidad, la cual en todo caso debe ser revisada por la autoridad en la forma en que se encuentra, y a partir de dicha contabilidad determinar si la manera en que aparece satisface los requisitos de ley, y si con ellas se acredita el legal cumplimiento de las obligaciones respectivas.

Juicio Contencioso Administrativo Núm. 28467/14-17-04-4/1287/15-S1-02-04.- Resuelto por la Primera Sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, en sesión de 18 de agosto de 2016, por mayoría de 3 votos a favor y 2 votos en contra.- Magistrada Ponente: Nora Elizabeth Urby Genel.- Secretaria: Lic. Brenda Virginia Alarcón Antonio.
(Tesis aprobada en sesión de 1° de diciembre de 2016)

Rectificaron la omisión de una regla importante

Ya viene la primera modificación miscelánea y esta regla es necesaria ya que hay algunos requisitos esotéricos que gracias a que se vuelve a publicar, siguen sin serlo:

Cumplimiento de requisitos en la expedición de comprobantes fiscales

I.2.7.1.26. Para los efectos del artículo 29-A, fracciones I y VII, inciso c) del CFF, los contribuyentes podrán incorporar en los CFDI que expidan, la expresión NA o cualquier otra análoga, en lugar de los siguientes requisitos:
I. Régimen fiscal en que tributen conforme a la Ley del ISR.
II. Forma en que se realizó el pago.
Los contribuyentes también podrán señalar en los apartados designados para incorporar los requisitos previstos en las fracciones anteriores, la información con la que cuenten al momento de expedir los comprobantes respectivos.
CFF 29-A

Este año no llegaron Los Reyes Magos

Quisiera pensar que es un olvido de la autoridad pero me temo que no y ya vamos a tener que ponerle a los comprobantes el METODO DE PAGO, los últimos cuatro dígitos de la cuenta bancaria o la tarjeta, el RÉGIMEN FISCAL, la CUENTA PREDIAL en caso de arrendadores y de paso expedir comprobantes por cada parcialidad cobrada, ya que las reglas I.2.7.1.5 y I.2.7.1.13 vigentes en 2013 no se emitieron para 2014.

La que sí prevaleció es la de UNIDAD DE MEDIDA:

Concepto de unidad de medida a utilizar en los CFDI
I.2.7.1.7. Para los efectos del artículo 29-A, fracción V, primer párrafo del CFF, los contribuyentes podrán señalar en los CFDI que emitan, la unidad de medida que utilicen conforme a los usos mercantiles.
Tratándose de prestación de servicios o del otorgamiento del uso o goce temporal de bienes, en el CFDI se podrá señalar la expresión NA o cualquier otra análoga.

El comprobante no es definitivo en la recuperación de saldos a favor

TESIS AISLADA CXCVII/2013 (10a).

COMPROBANTES FISCALES. EL CUMPLIMIENTO DE SUS REQUISITOS RESPECTIVOS NO IMPLICA QUE EN AUTOMÁTICO PROCEDA LA DEVOLUCIÓN O ACREDITAMIENTO SOLICITADO CON BASE EN ELLOS. El cumplimiento de los requisitos de los comprobantes fiscales previstos en el artículo 29-A del Código Fiscal de la Federación, no constituye una exigencia para efectuar la deducción o acreditamiento, sino un requisito que debe satisfacer el comprobante per se para que, en su caso, se pueda utilizar como medio a través del cual se efectúe la deducción o acreditamiento respectivo. Por tanto, el cumplimiento de los requisitos establecidos para los comprobantes fiscales sirve para que éstos, como medios de convicción, satisfagan la finalidad consistente en dejar constancia de un acto o hecho con los efectos tributarios señalados. De distinta forma, una vez cumplidos los requisitos de los comprobantes fiscales, éstos, como medios de prueba, pueden servir para solicitar la deducción o acreditamiento correspondiente, pero sin que tal cumplimiento implique, en automático, que procederá la deducción o acreditamiento solicitado. Precisamente por ello, la diferencia existente entre el cumplimiento de los requisitos de los mencionados comprobantes y la deducción o acreditamiento para los cuales sirven, se sintetiza en que aquéllos son los medios y éstos una de las posibles consecuencias que pueden tener. Es cierto que existe una estrecha relación entre los comprobantes fiscales que cumplen los requisitos fiscales y el derecho a la deducción o al acreditamiento que se pretenda efectuar; sin embargo, ello no conlleva a que se trate de un solo aspecto, sino que existen diferencias al respecto, principalmente, de medio a fin.

Amparo directo en revisión 84/2013. **********. 6 de marzo de 2013. Cinco votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Jorge Jiménez Jiménez.

LICENCIADO HERIBERTO PÉREZ REYES, SECRETARIO DE ACUERDOS DE LA PRIMERA SALA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, C E R T I F I C A: Que el rubro y texto de la anterior tesis aislada fueron aprobados por la Primera Sala de este alto tribunal, en sesión privada de veintinueve de mayo de dos mil trece. México, Distrito Federal, treinta de mayo de dos mil trece. Doy fe.

Las erogaciones mayores a 2,000 no se deben pagar en efectivo

RENTA. SON INOPERANTES LOS ARGUMENTOS DE INCONSTITUCIONALIDAD DEL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN III, DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO VIGENTE EN 2004, A LA LUZ DEL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA, SI PLANTEAN UN TRATO DIFERENCIADO ENTRE EROGACIONES EFECTUADAS POR EL PROPIO CONTRIBUYENTE.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que el principio de equidad tributaria contenido en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se refiere al derecho de todos los contribuyentes de un mismo impuesto ubicados en un mismo supuesto de causación, de guardar una idéntica situación frente a la norma jurídica que lo regula, a fin de evitar cualquier trato discriminatorio ante situaciones análogas. Ahora bien, atento a los alcances de ese principio, son inoperantes los argumentos de inconstitucionalidad que plantean que el artículo 31, fracción III, de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente en 2004 prevé un trato inequitativo entre las erogaciones mayores a $2000.00 pagadas mediante cheque nominativo del contribuyente, tarjeta de crédito, de débito o de servicios, o a través de los monederos electrónicos autorizados por el Servicio de Administración Tributaria, excepto cuando dichos pagos se hagan por la prestación de un servicio personal subordinado, y las cubiertas a través de otra forma de liquidarlas como sería, por ejemplo, la dación en pago, en función de que unas sean deducibles y otras no, sin que exista alguna razón válida que lo justifique, en virtud de que el trato inequitativo planteado se funda en una distinción entre las erogaciones efectuadas por un mismo sujeto, en tanto que, conforme al indicado principio, deben evitarse distinciones injustificadas entre contribuyentes.

Amparo directo en revisión 154/2013. Inmobiliaria Caleti, S.A. de C.V. 27 de febrero de 2013. Cinco votos; votó con salvedad Sergio A. Valls Hernández. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretaria: María Estela Ferrer Mac-Gregor Poisot.

Nuevo criterio normativo del SAT

00/2012/ISR Intereses devengados. Supuesto en el que se acredita el requisito de la deducibilidad.

El artículo 29, fracción IX de la Ley del Impuesto sobre la Renta establece que son deducibles los intereses devengados a cargo en el ejercicio, sin ajuste alguno, salvo en el caso de los intereses moratorios.

El artículo 31, fracción III, primer párrafo de la Ley del Impuesto sobre la Renta dispone que las deducciones autorizadas deberán estar amparadas con documentación que reúna los requisitos de las disposiciones fiscales; sin embargo, dicha disposición nolimita la deducción autorizada en el diverso 29, fracción IX del ordenamiento legal invocado, a que los intereses devengados hayan sido pagados, salvo tratándose de aquéllos a que se refiere el artículo 31, fracción IX de la Ley citada.

Ahora bien, entre otros requisitos de las deducciones autorizadas, el artículo 31, fracciones I, IV y VIII de la Ley del Impuesto sobre la Renta requieren que éstas sean estrictamente indispensables para los fines de la actividad del contribuyente; que estén debidamente registradas en contabilidad y, en el caso de intereses por capitales tomados en préstamo, que éstos se hayan invertido en los fines de negocio.

En virtud de lo anterior, los contribuyentes que pretendan deducir intereses devengados, salvo en el caso de los intereses moratorios y de aquéllos a que se refiere el artículo 31, fracción IX de la Ley del Impuesto sobre la Renta; deberán cumplir con los requisitos de deducibilidad establecidos de la Ley en cita, tales como acreditar que el gasto es estrictamente indispensable para los fines de la actividad del contribuyente, que está debidamente registrado en contabilidad, que cuentan con los instrumentos que contengan el sustento del adeudo en los que conste la tasa del interés pactada entre las
partes, además de constar en documentos que generen certeza jurídica de que la operación fue real, las operaciones consten en papeles de trabajo; y, en el caso de intereses por capitales tomados en préstamo, acreditar que éstos se hayan invertido en los fines del negocio.

La unidad de medida en los comprobantes

Desde hace mucho tiempo sabíamos que uno de los requisitos más importantes de los comprobantes consiste en señalar la cantidad, unidad de medida y clase de los bienes o mercancías o descripción del servicio o del uso o goce que amparen.

La cuestión con este concepto detallado, es que se creó un renglón especial en los comprobantes para señalar obligatoriamente la UNIDAD DE MEDIDA. El problema surgió con operaciones intangibles, como el caso de los servicios, en donde se utilizaba esta expresión como unidad de medida, de algo que no se puede medir.

Por lo tanto, alrededor de este requisito específicamente se habían precisado dos puntos muy interesantes:
 Por unidad de medida debe entenderse a las unidades del Sistema General de Unidades de Medida a que se refiere la Ley Federal Sobre Metrología y Normalización y las demás aceptadas por la Secretaría de Economía. Aquí la autoridad se estaría refiriendo a operaciones realizadas con bienes tangibles
 En los casos de prestación de servicios o del otorgamiento del uso o goce temporal de bienes, se podía asentar la expresión “No aplica”.

Considero que con estas precisiones, era más comprensible la disposición, pero en la tercera resolución miscelánea se modifica la regla I.2.7.1.5 para ahora cambiar la forma de asentar la unidad de medida señalando lo siguiente:
(…) los contribuyentes podrán señalar en los comprobantes fiscales que emitan, la unidad de medida que utilicen conforme a los usos mercantiles.

La facilidad prevista en esta regla será aplicable a los comprobantes fiscales expedidos desde el 1 de enero de 2012.
En lo personal, se me hizo más comprensible el uso del NO APLICA para los intangibles, pero con esta nueva disposición creo que cada quien le va a poner lo que sea, según el acuerdo comercial de lo que se esté vendiendo.

La regla que viene a terminar con varios de nuestros dolores de cabeza

Después de varios mitos surgidos en torno a los comprobantes y a los nuevos requisitos, en donde cada quien hizo lo que pudo o lo que entendió y de pronto comenzamos a confundir el NO APLICA, con el NO IDENTIFICADO, para inventar leyendas como NO EXISTE o DESCONOCIDO; está por publicarse una nueva regla I.2.7.1.16. que en pocas palabras nos dice que los contribuyentes no estarán obligados a incorporar en los comprobantes fiscales que emitan, la información relativa a los siguientes requisitos:

I . Régimen fiscal en que tributen conforme a la Ley del ISR
II . Identificación del vehículo que les corresponda, tratándose de personas físicas que cumplan sus obligaciones fiscales por conducto del coordinado
III . Número de cuenta predial del inmueble
IV . Clave vehicular
V . Forma en que se realizó el pago (que aquí se debe interpretar como MÉTODO DE PAGO) y últimos cuatro dígitos del número de cuenta o de la tarjeta correspondiente.

Como en el caso de los CFD o CFDI los programas de facturación tienen renglones obligatorios, para llenarlos se puede poner la expresión NA o cualquier otra análoga, y cuando resulte aplicable, no incluirán el complemento respectivo.

Los contribuyentes ordenados y con la capacidad para hacerlo, también podrán señalar en los apartados designados para incorporar los requisitos previstos en las fracciones anteriores, la información con la que cuenten al momento de expedir los comprobantes respectivos.

Y lo mejor de todo es que estas facilidades serán aplicables a los comprobantes fiscales expedidos desde el 1 de enero de 2012.

Lo que no echaron para atrás es el asunto de los comprobantes en parcialidades, pero no quiero quitarles la sonrisa de la cara, así que respiren y vale la pena brindar con una café y una dona.

El domicilio de las sucursales sí es obligatorio

No sé si recordarán que en varios foros hemos comentado que el nombre y el domicilio fiscal del emisor del comprobante fiscal, ya no es un dato obligatorio. Incluso hemos comentado la necesidad de no eliminar estos datos de los comprobantes, porque de entrada es muy difícil identificar a quién le pagamos si de momento no sabemos a quién corresponde el RFC del proveedor asentado.

El punto es que el dato del domicilio de la sucursal, sigue siendo un dato obligatorio en los comprobantes, y hasta parecería raro eliminar de las facturas el domicilio fiscal pero dejar solamente el domicilio de la sucursal.

Y aunque sé que este dato es difícil de verificar para corroborar los requisitos en materia de deducción, puesto que resulta muy complicado identificar si un contribuyente cuenta con sucursales o no; lo cierto es que este dato puede resultar un dolor de cabeza para el emisor de comprobantes, al ser objeto de revisión en una visita domiciliaria para verificar la correcta emisión de comprobantes fiscales.

Metiendo mi cuchara en las precisiones del SAT

Era de esperarse que después de tantos “se los dije”, muchos contribuyentes comenzaron este mes de julio sin actualizar sus comprobantes. Cada quien hace lo que puede, pero en varios estados están confundiendo las leyendas de no identificado, con no aplica, y cuando se confunden demasiado hasta le ponen ¡no existe!

Eso sin contar a los que han querido retomar aquellos viejos tiempos, donde los cambios se hacían hasta que se agotaran los folios. Ahora no es igual, porque los medios electrónicos brindan la facilidad de actualizar los formatos sin necesidad de cambiar el certificado de sello digital, y también porque en el caso de los comprobantes impresos con CBB, el formato es de libre impresión, así que se no hay necesidad ni de cancelar, ni de solicitar nuevos folios.

Sin embargo, son tantas las preguntas que el SAT ha colgado en su página algunas precisiones que les quiero compartir:

A partir del 1 de julio de 2012, ¿cómo deberán expedirse los comprobantes fiscales?

Atendiendo al tipo de comprobante, los contribuyentes estarán a lo siguiente:

•Comprobante Fiscal elaborado por impresor autorizado hasta diciembre 2010, podrán continuar emitiéndolos sin que contengan los nuevos requisitos, hasta que se agoten o termine su vigencia.

•Comprobante Fiscal con Código de Barras Bidimensional; los emisores podrán incorporar los nuevos requisitos (a mano, con sello o al momento de la impresión).

Aquí me gustaría hacerles una recomendación, sabiendo que muchos de ustedes ya tenían comprobantes impresos con CBB con anterioridad al 1 de julio. Si al momento de completar los nuevos requisitos en los espacios vacíos del comprobante, resulta que no le calculas bien, o te falla la computadora o la máquina, incluso hasta puede ser que al poner el sello te vayas chueco; y por este tipo de peculiaridades hasta puedes llegar a invalidar todo el comprobante.

•Para la facturación electrónica, (Comprobante Fiscal Digital y Comprobante Fiscal Digital por Internet); los contribuyentes deberán adecuar sus sistemas de facturación a las nuevas versiones de los estándares técnicos, los Proveedores Autorizados de Certificación (PAC) implementaron estos cambios desde enero de 2012, por lo que están preparados para llevar a cabo las nuevas validaciones.