¿Están listos para la Reforma Hacendaria?

En palabras del Secretario de Hacienda Luis Videgaray durante el Foro BANORTE “Estrategia México 2013”

¿Qué sigue, qué reforma habrá de presentarse pronto? La reforma hacendaria. ¿Cuándo? A más tardar el Presidente de la República la turnará a la Cámara de Diputados junto con el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el año que entra y la Iniciativa de Ley de Ingresos.

Es decir, a más tardar el 8 de septiembre, porque esa es la fecha que la Constitución establece como plazo límite para enviar el paquete económico de cada año y junto con el paquete económico se turnará a la Cámara de Diputados la reforma hacendaria.

Finalmente en materia fiscal tenemos un estado mexicano con insuficiente capacidad financiera para cumplir con sus obligaciones básicas en materia de salud pública, de educación superior, de infraestructura.

El gasto público total como porcentaje del PIB, en América Latina, es de 27 por ciento, en México apenas es del 19 por ciento; y si comparamos con la OCDE, el nivel promedio es del 46 por ciento.

Estas con cifras muy conocidas, pero es importante tenerlas en mente, porque una de las razones fundamentales para emprender una Reforma hacendaria, es dotar al Estado Mexicano, incluyendo de manera sobresaliente a los municipios y a los Estados de la capacidad de hacer las inversiones que promuevan el crecimiento y el desarrollo en sus regiones.

Déjenme hacerles esta comparación, porque a veces nos dicen y yo creo que de manera justificada, el problema es que estamos comparando peras con manzanas, porque México no tiene el nivel de desarrollo que tiene Estados Unidos, que tiene Japón o que tiene España, y es una crítica válida.

Entonces, aquí hicimos una rápida investigación, y buscamos cómo estaba el sistema tributario de estos países, pero cuando tenían el mismo ingreso per cápita aquí en México: por ejemplo, Estados Unidos tenía el PIB per cápita que tiene hoy México, lo tenía en 1941; el Reino Unido en el ‘54; Japón en el ‘68; España en ‘73.

Y entonces sí comparemos cuál era el monto de ingresos tributarios como porcentaje del PIB de esos países cuando tenían un nivel de desarrollo similar al nuestro; y en todos los casos observamos que en esos años, cuando sí eran comparables con nosotros, tenían ingresos tributarios como porcentaje del PIB, por arriba de lo que hoy tenemos: México tiene hoy el 10.6 por ciento, ahí lo ven ustedes en la tabla; Reino Unido tenía 36; Estados Unidos, 18; Italia, 26.

Es muy claro que el Estado Mexicano hoy no tiene la capacidad financiera para cumplir con sus obligaciones de desarrollo a plenitud.

Pero además, el problema que tiene nuestro Sistema Tributario no solamente es que recauda poco, sino que genera algunas inequidades importantes.

Vean ustedes, por ejemplo, en el tema del Impuesto Sobre la Renta Personal, cómo se distribuyen los ingresos exentos, más de la mitad, 55 por ciento, de esas exenciones, benefician al 20 por ciento más rico de la población.
Y si comparamos quién está recibiendo las deducciones personales en materia del Impuesto Sobre la Renta, vemos que el 88.7 por ciento de las deducciones personales benefician al 10 por ciento más rico de la población, al 10 por ciento con mayores ingresos.

Esta es una medida que utilizan los economistas para valorar o medir la desigualdad del ingreso en una economía, es el índice de gini.

Un índice de uno quiere decir máxima desigualdad, un índice de cero quiere decir una sociedad totalmente igualitaria.
Y la OCDE hizo un estudio muy interesante hace unos cuántos años, para medir cómo es la distribución del ingreso, antes y después de impuestos, un sistema progresivo debe ser un igualador del ingreso, es decir, la distribución del ingreso debe de cambiar al aplicar los impuestos.

Y lo que observamos es que eso es lo que ocurre, por ejemplo, en Alemania, el índice de gini disminuye más de 20 centésimas, o en Italia, o en Francia, en Estados Unidos disminuye cerca de 13 centésimas.
En el caso de México nuestro sistema tributario deja prácticamente intacta la distribución del ingreso. La distribución del ingreso en México es prácticamente la misma antes y después de impuestos. Esto quiere decir que no solamente tenemos un sistema qué recaudar. ¡Ojo!, tenemos un sistema al que le falta progresividad, al que le falta cumplir lo que manda la Constitución.

Y con esto termino, la Reforma Hacendaria que se presentará en unos cuantos días a la Cámara de Diputados tiene cinco grandes objetivos:

El primero, fortalecer la capacidad financiera de los tres órdenes de Gobierno, no sólo del Gobierno Federal, también de los estados y los municipios.

Segundo, incrementar la progresividad del sistema impositivo, que eso significa que quien gana más pague más.
Hay que simplificar el sistema, muchas de las inequidades vienen de un sistema exageradamente complejo y muchos de los problemas de competitividad, particularmente de las Pequeñas y Medianas Empresas, vienen también de un sistema muy complejo.

Y, finalmente, el sistema fiscal debe de combatir la informalidad. Uno de los grandes lastres para nuestra productividad como economía, es precisamente la informalidad. Podemos utilizar el sistema fiscal para generar incentivos para tener una mayor formalidad en la economía, y de esta manera elevar la productividad.