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Actualidad contable y fiscal

Mensaje incorrecto

Y es que precisamente, cuando nos gana la ansiedad, le creemos a todo sin concientizar que podemos ser víctimas de un fraude.

Por eso les colgué un ejemplo de mensaje correcto, ya que este mensaje es justo la lógica detrás de muchos fraudes digitales: juegan con nuestra psicología y emociones más que con la tecnología. Estamos en la expectativa que nos devuelvan el saldo a favor determinado en la declaración anual, y olvidamos que la correspondencia oficial nos debería llegar por el buzón tributario. Sin embargo, hay varias razones por las que caemos en esos mensajes:

Factores psicológicos

  • Urgencia y miedo: “Tu cuenta será bloqueada si no respondes ahora”. El cerebro entra en modo automático y busca resolver rápido, sin analizar.
  • Autoridad aparente: Si el mensaje parece venir de un banco, gobierno o empresa reconocida, tendemos a confiar.
  • Recompensa tentadora: Promesas de premios, descuentos o beneficios activan la parte emocional que quiere aprovechar la oportunidad.
  • Curiosidad y narrativa: Un texto bien redactado que engancha despierta la necesidad de “ver qué sigue”, y eso nos lleva a dar clic.

Estrategias para no caer

  • Desconfiar de la urgencia: Si algo exige acción inmediata, probablemente es fraude.
  • Verificar la fuente: No seguir enlaces; entrar directamente al sitio oficial.
  • Revisar detalles: Correos con faltas de ortografía, remitentes raros o URLs sospechosas son señales claras.
  • Pensar dos veces: Si el mensaje te hace sentir miedo o emoción intensa, por favor haz una pausa: esa reacción es justo lo que buscan.

En pocas palabras: no caemos porque seamos ingenuos, sino porque los fraudes están diseñados para hackear nuestras emociones antes de que la razón pueda intervenir.

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